Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

«He aquí una prueba para saber si tu misión en la Tierra ha concluido. Si estás vivo, es que no.» Richard Bach.

Toda vida tiene un propósito. El sentido de la vida no es algo que se invente, sino que se descubre por el camino. Sin embargo, los descubrimientos más importantes pueden pasarte por alto si transitas por el mundo con una actitud conformista, apática o temerosa.

El conformismo es nuestro peor enemigo para seguir creciendo, avanzando. Prevalece el viejo refrán “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”. Preferimos pájaro en mano que ciento volando. Es pura inercia. Nos aferramos a nuestra zona de confort, de seguridad una y otra vez. No arriesgamos; probar nuevas fórmulas, aunque nos garanticen que funcionan, nos aterra.

Tenemos unas ideas, pensamientos y unas creencias y nos instalamos en ellas, pero no nos dejan avanzar, y a veces no somos ni conscientes de ello. Mantener nuestra confianza, serenidad, ilusión, fe, coraje será una tarea dura, pero necesaria para llegar a la zona de riesgo, donde podemos poner en acción nuestros sueños.

Cuando rechazas la llamada de la vida para perseguir tus sueños, corres el riesgo de vivir sin realizarte y ser infeliz. Muchas personas con gran potencial, viven una vida desgraciada, sin satisfacción y sin alegría. La infelicidad de la gente se manifiesta en el alarmante aumento de los problemas de salud mental del mundo.

No importa lo que hagas, ni los bienes materiales que consigas por el camino: si lo que haces no te alegra el corazón, si no alimenta tu pasión por levantarte cada día, al final de tu vida te invadirán una frustración e insatisfacción abrumadoras.

Las circunstancias iniciales, aun siendo importantes, no determinan el tipo de vida que tendrás. Aunque parezca que lo tienes todo en tu contra, no son las condiciones del mundo exterior las que determinan si tus sueños se van a hacer realidad.

Naces con las facultades necesarias para realizarte, superar las pruebas, obstáculos y retos que se interpongan en tu camino. De hecho, nunca sientes la llamada a perseguir un sueño si no es porque tienes dentro de ti los medios para hacerlo realidad. En tu interior tienes todo lo que necesitas.

Cuando tomas conciencia de tus recursos y los movilizas, de repente lo imposible se vuelve posible. Tu vida deja de ser el fruto de acontecimientos externos para ser el resultado de un trabajo interior lleno de intención.

Tú eres responsable de crearte una vida que te haga feliz y con la que te sientas realizado. Nadie puede hacerlo por ti. Ni tu jefe, ni tu pareja, ni tus hijos, ni tu familia, ni tus amigos… No hay nadie que sea responsable de tu vida, salvo tú mismo. Este es el paso verdaderamente importante para cambiar las cosas. Has de cambiar de mentalidad, hay que cambiar lo que haga falta…

¿No has encontrado tus objetivos vitales? ¿Eres incapaz de elaborar una hoja de ruta propia? Existen diferentes estrategias para salir de esta situación:

No siempre sabemos lo que queremos, pero seguro que sabemos lo que no queremos. Si averiguas qué es lo que no te gusta acabarás llegando por eliminación a lo que te gusta. Deja de hacer o pensar lo que no quieres.

¿Te has preguntado alguna vez cuál es tu propósito en la vida? Se trata de escucharte a ti mismo, de viajar a tu interior. Las respuestas están dentro de ti. Siempre lo han estado.

Hace falta valor para hacer lo que te gusta e ir contracorriente. Resiste la tentación de intentar complacer a todo el mundo y sé fiel a ti mismo. Es tu vida y has de seguir lo que te dicta el corazón. Tienes una responsabilidad contigo mismo.

«Actúa como si vivieras por segunda vez y la primera lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora.» Viktor Frankl.

 

Artículos relacionados

pasar de la zona de confort a la de riesgo