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El Coaching como disciplina, como técnica  es una  propuesta para emprender una aventura fascinante, la de conocerte a ti mismo,“nos ce te ipsum”. Para realizar este viaje, este aprendizaje  a tu interior vas a disponer de un mapa, un guía, una brújula, y estarás en todo  momento acompañado y apoyado. Descubrirás grandes secretos únicos y maravillosos que atesoras en tu espacio sagrado, en tu interior: la creatividad, la sabiduría, la confianza, la serenidad, el coraje,…todos los recursos, capacidades, habilidades y talentos necesarios para transformar tu realidad actual en la deseada.

Crear nuevos escenarios, espacios de posibilidades, de oportunidades…poder elegir entre diferentes opciones. Haciendo elecciones que  te aportan mayor calidad de vida, bienestar, paz interior.

Aceptar y manejar las situaciones  duras o complejas que la vida nos pone o propone en el momento actual, estando “presentes”, conscientes, sin juicios, ni prejuicios es dar el primer paso para caminar por nuevos territorios.

Descubrir la mejor versión de ti mismo día a día. Saber que alguien ha sido más feliz porque tú has estado a su lado.

“Te traigo el regalo de estas cuatro palabras: yo creo en ti” B. Pascal

Tienes, tenemos todo lo necesario para ser felices y nos merecemos serlo.

Incorpora una nueva forma de ver la vida y el mundo a tu alrededor…brilla y muéstrale al mundo tu verdadera esencia. Todos tenemos un don, una marca personal, un talento único, distinto al de los demás, intransferible  e imprescindible, para construir este “gran puzle” que es la Vida.

Si te cuestionas, estás abriendo tu mente a otras posibilidades, a otras maneras de entender y construir tu realidad.

Descubrir que el dolor es real, pero que el sufrimiento es opcional te abrirá las puertas a ejercer tu verdadero poder personal.

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio” Charles Darwin.

Mantén una mente abierta, valora y explora otras formas de pensamiento distintas de las habituales. Abandona esa rigidez mental. Amplia tu campo visual. Contempla una perspectiva diferente, ten una visión panorámica de tu realidad, no te enfoques sólo en una  pequeña parcela.

Tenemos la suficiente capacidad para resol ver problemas, vencer obstáculos, tomar las decisiones adecuadas, las mejores en cada momento de acuerdo a nuestras posibilidades; sabiendo que estamos en un continuo aprendizaje de “ensayo-error”, y por lo tanto, aprendemos de los errores, aprendemos de lo vivido.

Somos capaces de adaptarnos a los nuevos escenarios inciertos y cambiantes, como la propia Naturaleza nos enseña, y también buscar y hallar alternativas, salidas que antes permanecían ocultas para nosotros.

Cambiando la forma de pensar cambiamos los circuitos neuronales. Las personas con pensamientos positivos generan nuevas neuronas a partir de células madre cerebrales; las de mentalidad negativa favorecen la muerte neuronal. Elegimos tener una actitud mental positiva, flexible, adaptable, con multitud de alternativas o, por el contrario, una actitud negativa, rígida, inadaptable y carente de recursos.

En cualquier camino de conocimiento, lo importante es tener decisión y fuerza para el cambio, humildad, constancia, paciencia para dejar de ser, pensar, sentir y actuar  como siempre lo hemos hecho.

El que prueba sabe, el que no prueba no sabe.

Comprensión desde la experiencia, desde la integración de todos los planos del ser. No puede haber un proceso intelectual sin una realidad vivencial. Haz y aprenderás. ¿Cómo aprendes realmente  a conducir?...conduciendo.

 “Sabernos eternos aprendices no puede sino hacernos bajar la cabeza y el ego, sabiendo que sólo tenemos una visión parcial de la realidad y que no somos dueños de ningún conocimiento completamente. Nadie es más que nadie y por mucho que sepamos, estudiemos y nos doctoremos, nos quedará siempre una infinidad de cosas por saber.  Como decía Jaime Balmes: “Me gustaría cambiar todo lo que sé por lo que no sé”. Ser humilde implica asumir que “no sé”, o al menos “no lo sé todo”, y hacer esta declaración de ignorancia es  necesario para tener cierta apertura hacia los nuevos aprendizajes. Esta humildad, que debe aplicarse tanto a uno mismo como a los demás, consiste en la actitud abierta de aprender a aprender constantemente, de aprender de todo y de todas las cosas.” Vicens Olivé.

El coach camina junto a ti aprendiendo también de la experiencia de apoyarte  para que tú camines por ti mismo.

Rosalía Palomar Pérez, Coach Personal y Profesional